¬
El problema no fue hallarte, el problema es olvidarte.
El problema no es tu ausencia, el problema es que te espero.
El problema, no es problema; el problema es que me duele.
El problema no es que mientas, el problema es que te creo.
El problema no es que juegues, el problema es que es conmigo.
Si me gustaste por ser libre, quién soy yo para cambiarte.
Si me quedé queriendo solo, cómo hacer para obligarte.
El problema no es quererte, es que tú no sientas lo mismo.
Y cómo deshacerme de ti si no te tengo,
cómo alejarme de ti si estás tan lejos,
cómo encontrarle una pestaña a lo que nunca tuvo ojos,
cómo encontrarle plataformas a lo que siempre fue un barranco,
cómo encontrar en la alacena los besos que no me diste.
Y cómo deshacerme de ti si no te tengo,
cómo alejarme de ti si estás tan lejos,
y es que el problema no es cambiarte,
el problema es que no quiero.
El problema no es que duela, el problema es que me gusta.
El problema no es el daño, el problema son las huellas.
El problema no es lo que haces, el problema es que lo olvido.
El problema no es que digas, el problema es lo que callas.
Y cómo deshacerme de ti si no te tengo,
cómo alejarme de ti si estás tan lejos;
El problema no fue hallarte, el problema es olvidarte.
El problema no es que mientas, el problema es que te creo.
El problema no es cambiarte, el problema es que no quiero.
El problema no es quererte, es que tú no sientas lo mismo.
El problema no es que juegues, el problema es que es conmigo.
"El Problema", de Ricardo Arjona
viernes, 13 de octubre de 2006
martes, 10 de octubre de 2006
Azul y rosa
Protegedme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no ríe y de la grandeza que no se inclina ante los niños (Khalil Gibran)
Cuán embarazosas resultan algunas ocasiones en que nos encontramos ante el inocente punto de mira de una madre que lleva a su hijo/a recién nacido, y por elogiar a su bebé, nos vemos inmersos en un callejón sin salida, porque nos damos cuenta, en ese preciso instante, de que no sabemos si es un niño o una niña...
Hay detalles que nos facilitan dicho reconocimiento, como por ejemplo los pendientes, si lleva el nombre escrito en la ropa o bordado, o prestando atención a un arma de doble filo: los colores. No soy partidario del encasillamiento y discriminación que se somete a los bebés a la hora de vestirles. Si la ropa es azul, será niño, y si la ropa es rosa, ha de ser niña. Mucho cuidado...
Si la ropa fuera verde, naranja, o incluso blanca, nuestro dilema mental crecería exponencialmente al hablar con el bebé, pudiendo perder por completo el control y raíz de nuestro léxico.
Casos verídicos del vecino de un amigo de mi primo que vive en..., vale, me habéis pillado, esa persona soy yo:
Caso uno: La improvisación
(El bebé viste de un color diferente al azul o rosa y no hay indicios para distinguirle).
-¡Uy!, ¡pero qué niño más ricooooo!
-(la madre): es una niña
-¡Pues sí que es guapa, sí! (Tierra trágame)
Caso dos: Aprendiendo de los errores pasados
(El mismo prototipo de bebé que en el caso anterior).
-¡Qué monadaaa! ¡Es tan... (piensa, Javi, piensa..., eeer, ¿inteligente? por eso de buscar un adjetivo sin género, pero no, eso es mucho para un bebé...)..., es tan, tan... (a ver qué digo..., ¿valiente?, uff, qué va...), es tan... ¡¡parecido a ti!!
-(la mujer): Si no es mío, soy una amiga de su madre
-¡Algún antecedente en común habrá! ¡Quién lo diría! (Tierra, en serio, ¡¡trágame ya!!)
Caso tres: Ir sobre seguro
(El bebé puede tener cualquier prototipo, incluso si un niño va de rosa o una niña de azul).
-¡Pero qué cosita! (No existe "cosito") ¡Bichín, que te como! ¡Hey, peque, no me saques la lengua! ¿Cómo se llama?
-(madre): Cris
-Decidí marcharme. Vestía de azul, no tenía pendientes..., ¿Cristina o Cristian? Es bueno saber reconocer la derrota cuando llama a tu puerta.
Y a parte de que la mayoría de los bebés que tienen semanas de vida pueden ser fácilmente confundidos de sexo, lo que sí es cierto es que todos son guapos. A ver quién tiene valor de decirle a una madre:
- ¡Vaya, señora! ¡Su hijo es un poco feo! ¿no?
Si sucediera que una prima tuya, tu jefa y tu mejor amiga tuvieran un bebé por las mismas fechas, y las tres chicas te preguntaran qué bebé es el que más te gusta, está bien claro: Tu futuro bebé será el más guapo (o la más guapa), y a cada una, por separado, le dices que su bebé es el más mono y destacas una cualidad de su "ser-humano-de-pocos-días" que no tenga los otros dos, y ellas, la mar de contentas.
Cuán embarazosas resultan algunas ocasiones en que nos encontramos ante el inocente punto de mira de una madre que lleva a su hijo/a recién nacido, y por elogiar a su bebé, nos vemos inmersos en un callejón sin salida, porque nos damos cuenta, en ese preciso instante, de que no sabemos si es un niño o una niña...
Hay detalles que nos facilitan dicho reconocimiento, como por ejemplo los pendientes, si lleva el nombre escrito en la ropa o bordado, o prestando atención a un arma de doble filo: los colores. No soy partidario del encasillamiento y discriminación que se somete a los bebés a la hora de vestirles. Si la ropa es azul, será niño, y si la ropa es rosa, ha de ser niña. Mucho cuidado...
Si la ropa fuera verde, naranja, o incluso blanca, nuestro dilema mental crecería exponencialmente al hablar con el bebé, pudiendo perder por completo el control y raíz de nuestro léxico.
Casos verídicos del vecino de un amigo de mi primo que vive en..., vale, me habéis pillado, esa persona soy yo:
Caso uno: La improvisación
(El bebé viste de un color diferente al azul o rosa y no hay indicios para distinguirle).
-¡Uy!, ¡pero qué niño más ricooooo!
-(la madre): es una niña
-¡Pues sí que es guapa, sí! (Tierra trágame)
Caso dos: Aprendiendo de los errores pasados
(El mismo prototipo de bebé que en el caso anterior).
-¡Qué monadaaa! ¡Es tan... (piensa, Javi, piensa..., eeer, ¿inteligente? por eso de buscar un adjetivo sin género, pero no, eso es mucho para un bebé...)..., es tan, tan... (a ver qué digo..., ¿valiente?, uff, qué va...), es tan... ¡¡parecido a ti!!
-(la mujer): Si no es mío, soy una amiga de su madre
-¡Algún antecedente en común habrá! ¡Quién lo diría! (Tierra, en serio, ¡¡trágame ya!!)
Caso tres: Ir sobre seguro
(El bebé puede tener cualquier prototipo, incluso si un niño va de rosa o una niña de azul).
-¡Pero qué cosita! (No existe "cosito") ¡Bichín, que te como! ¡Hey, peque, no me saques la lengua! ¿Cómo se llama?
-(madre): Cris
-Decidí marcharme. Vestía de azul, no tenía pendientes..., ¿Cristina o Cristian? Es bueno saber reconocer la derrota cuando llama a tu puerta.
Y a parte de que la mayoría de los bebés que tienen semanas de vida pueden ser fácilmente confundidos de sexo, lo que sí es cierto es que todos son guapos. A ver quién tiene valor de decirle a una madre:
- ¡Vaya, señora! ¡Su hijo es un poco feo! ¿no?
Si sucediera que una prima tuya, tu jefa y tu mejor amiga tuvieran un bebé por las mismas fechas, y las tres chicas te preguntaran qué bebé es el que más te gusta, está bien claro: Tu futuro bebé será el más guapo (o la más guapa), y a cada una, por separado, le dices que su bebé es el más mono y destacas una cualidad de su "ser-humano-de-pocos-días" que no tenga los otros dos, y ellas, la mar de contentas.
viernes, 6 de octubre de 2006
Dios y las galletas
¬
La madre: “¿Sabías que Dios estaba presente cuando cogiste esa galleta de la cocina?”
El niño: “Sí”.
“¿Y sabías que te estaba viendo?”
“Sí”.
“¿Y qué crees que te estaba diciendo Dios?”
“Me decía: - No estás tú solo; estamos los dos. De modo que coge dos galletas - ”.
“La oración de la rana 2”, de Anthony de Mello
La madre: “¿Sabías que Dios estaba presente cuando cogiste esa galleta de la cocina?”
El niño: “Sí”.
“¿Y sabías que te estaba viendo?”
“Sí”.
“¿Y qué crees que te estaba diciendo Dios?”
“Me decía: - No estás tú solo; estamos los dos. De modo que coge dos galletas - ”.
“La oración de la rana 2”, de Anthony de Mello
martes, 3 de octubre de 2006
Clas hof Inglis
Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente (Ludwig Wittgenstein)
El inglés, es realmente sencillo y muy parecido al español. Véase los siguientes ejemplos, donde la primera palabra será la inglesa, y la segunda, la de mi habla materna.
bar - bar
no - no
human - humano
Bueno, tengo que reconocer que estas coincidencias son un grupo minoritario, pero al menos, algo es algo. Con estas palabras, yo creo que se podría vivir en el extranjero (tiene que ser habla inglesa, claro) ¿Cómo que no? En este momento os impartiré, gratuitamente, la primera y última clase de inglés, con el método de las tres palabras de Javier:
Lección Juan (es decir, una), palabras por solitario:
Si tienes sed, le preguntas a alguien "¿bar?, ¿bar?" y si le has caído bien, te señalará el bar más próximo. Si no muestra deseos de querer entenderte, quizá hayas pronunciado mal. Repite la palabra, pero como si tuvieras un caramelo gigante en la boca.
Si alguien te para por la calle y se pone a hablar contigo, lo más seguro es que sea un mormón o alguien que te esté preguntando algo. Ya sabes qué tienes que decir: "no", y luego márchate.
Con la palabra "human", te sobran cientos de palabras. Para referirte a tu hermana, utiliza "human"; si llamas al camarero, pues "human"; en el momento que te atraquen, para ti, la policía ahora será "human", y si la policía te interroga sobre quién era el que te ha atracado, tú, con tu dominio del inglés, les dirás con cara de "claro que sé quien ha sido", y de forma convincente, "human".
Lección Tú (porque yo ya me la sé), combinaciones:
Si te señalan un lugar distinto del que has preguntado, les dices: "no, no" "baaaarrrr", para que quede constancia de que ellos no han entendido tu tan afinada pronunciación.
Si te ha mordido un perro y la policía te interroga, basta con decir "no human" para que ellos se den cuenta de que ha tenido que ser un animal (a excepción de si el perro aún sigue mordiendo tu pierna, con lo que los policías ya se darán cuenta por ellos mismos que no es un humano)
¿Que estás buscando trabajo? ¡Muy fácil! Dirígete a una empresa de trabajo temporal y diles con toda la confianza del mundo: ¡Human bar! ¡¡Y fijo que te hacen chef!!
En fin, pequeños lectores, que hoy ha sido mi primer día en la academia de inglés, del nivel upper-intermediate, que como todos sabréis, significa que "me iré al super en el intermedio". Todo sea para conseguir aprobar mis oposiciones de Lengua Extranjera el próximo año.
El inglés, es realmente sencillo y muy parecido al español. Véase los siguientes ejemplos, donde la primera palabra será la inglesa, y la segunda, la de mi habla materna.
bar - bar
no - no
human - humano
Bueno, tengo que reconocer que estas coincidencias son un grupo minoritario, pero al menos, algo es algo. Con estas palabras, yo creo que se podría vivir en el extranjero (tiene que ser habla inglesa, claro) ¿Cómo que no? En este momento os impartiré, gratuitamente, la primera y última clase de inglés, con el método de las tres palabras de Javier:
Lección Juan (es decir, una), palabras por solitario:
Si tienes sed, le preguntas a alguien "¿bar?, ¿bar?" y si le has caído bien, te señalará el bar más próximo. Si no muestra deseos de querer entenderte, quizá hayas pronunciado mal. Repite la palabra, pero como si tuvieras un caramelo gigante en la boca.
Si alguien te para por la calle y se pone a hablar contigo, lo más seguro es que sea un mormón o alguien que te esté preguntando algo. Ya sabes qué tienes que decir: "no", y luego márchate.
Con la palabra "human", te sobran cientos de palabras. Para referirte a tu hermana, utiliza "human"; si llamas al camarero, pues "human"; en el momento que te atraquen, para ti, la policía ahora será "human", y si la policía te interroga sobre quién era el que te ha atracado, tú, con tu dominio del inglés, les dirás con cara de "claro que sé quien ha sido", y de forma convincente, "human".
Lección Tú (porque yo ya me la sé), combinaciones:
Si te señalan un lugar distinto del que has preguntado, les dices: "no, no" "baaaarrrr", para que quede constancia de que ellos no han entendido tu tan afinada pronunciación.
Si te ha mordido un perro y la policía te interroga, basta con decir "no human" para que ellos se den cuenta de que ha tenido que ser un animal (a excepción de si el perro aún sigue mordiendo tu pierna, con lo que los policías ya se darán cuenta por ellos mismos que no es un humano)
¿Que estás buscando trabajo? ¡Muy fácil! Dirígete a una empresa de trabajo temporal y diles con toda la confianza del mundo: ¡Human bar! ¡¡Y fijo que te hacen chef!!
En fin, pequeños lectores, que hoy ha sido mi primer día en la academia de inglés, del nivel upper-intermediate, que como todos sabréis, significa que "me iré al super en el intermedio". Todo sea para conseguir aprobar mis oposiciones de Lengua Extranjera el próximo año.
domingo, 1 de octubre de 2006
CCC (¡No es un curso a distancia!)
Lo último que uno sabe, es por dónde empezar (Blaise Pascal)
Al final, he podido entrar en mi propio blog. Digo esto, porque después de mi último documento, ha llovido mucho desde entonces..., bueno, llover, lo que se dice llover en el sentido literal, va a ser que no, así que cambiaré la anterior expresión por "se han secado mucho los pantanos desde entonces", sí, creo que esto lo entiende todo el mundo.
Y debido a tanto tiempo sin pasearme por aquí, sin dar muestras de vida (en sentido figurado, claro), sin aportaros otro granito más de mis aventuras y sin daros un pelín la plasta, pues resulta que casi olvido mi contraseña para entrar, jajaja. Y con lo olvidadizo que soy, aún no entiendo cómo he conseguido acordarme.
Os escribo, para anunciar públicamente mi compromiso de retomar este mundo tan fascinante del llamado (por mí), "CCC", que significa: "Cómodo Cotilleo Censurado", es decir, que desde vuestro ordenador, sentaditos, escuchando música, tomando una copa, acariciando a vuestras mascotas o peluches preferidos o cualquier otra actividad que os satisfaga, podéis enteraros de mis cosas sin tener que competir con otros paparazzi que me acosan cada vez que salgo a la calle (jejeje), aunque, eso sí, os enteraréis de lo que yo quiero que os enteréis, por supuesto.
Dicho esto, queridos lectores, bloggers, y demás bichos raros, me despido con un caluroso abrazo ahora que empieza el fresquito, dulce fresquito.
Al final, he podido entrar en mi propio blog. Digo esto, porque después de mi último documento, ha llovido mucho desde entonces..., bueno, llover, lo que se dice llover en el sentido literal, va a ser que no, así que cambiaré la anterior expresión por "se han secado mucho los pantanos desde entonces", sí, creo que esto lo entiende todo el mundo.
Y debido a tanto tiempo sin pasearme por aquí, sin dar muestras de vida (en sentido figurado, claro), sin aportaros otro granito más de mis aventuras y sin daros un pelín la plasta, pues resulta que casi olvido mi contraseña para entrar, jajaja. Y con lo olvidadizo que soy, aún no entiendo cómo he conseguido acordarme.
Os escribo, para anunciar públicamente mi compromiso de retomar este mundo tan fascinante del llamado (por mí), "CCC", que significa: "Cómodo Cotilleo Censurado", es decir, que desde vuestro ordenador, sentaditos, escuchando música, tomando una copa, acariciando a vuestras mascotas o peluches preferidos o cualquier otra actividad que os satisfaga, podéis enteraros de mis cosas sin tener que competir con otros paparazzi que me acosan cada vez que salgo a la calle (jejeje), aunque, eso sí, os enteraréis de lo que yo quiero que os enteréis, por supuesto.
Dicho esto, queridos lectores, bloggers, y demás bichos raros, me despido con un caluroso abrazo ahora que empieza el fresquito, dulce fresquito.
jueves, 24 de noviembre de 2005
No hay nadie como tú
¬
Es un error que cometió Dios
al hacer las cosas.
Una equivocación sin remisión
ni vuelta de hoja.
Que cuanto más lo miro, más me pierdo
y no me importa;
se vaya el mundo al traste y no nos quede
ni una sombra.
No hay nadie como tú.
Es una ciencia tan exacta, inexplicable
a mis sentidos.
Una apariencia que no engaña, un espejismo
distraído.
Que cuanto más te miro más te quiero
y no me importa;
se muera el mundo entero y no nos quede
ni una sombra.
Porque desde que existes
no he vuelto a tropezar.
Si desde que te tengo
no tengo que temer,
porque desde que existes
no hay cartas que esconder,
ni luces que apagar,
no hay nada.
No hay nadie como tú.
Porque desde que existes
no he vuelto a tropezar.
Si desde que te tengo
no quiero nada más,
porque desde que existes
no hay cartas que esconder,
no hay tiempo que perder,
ni días que olvidar.
No hay nadie,
no hay nadie,
no hay nadie,
no hay nadie como tú.
"No hay nadie como tú", de Serena
Es un error que cometió Dios
al hacer las cosas.
Una equivocación sin remisión
ni vuelta de hoja.
Que cuanto más lo miro, más me pierdo
y no me importa;
se vaya el mundo al traste y no nos quede
ni una sombra.
No hay nadie como tú.
Es una ciencia tan exacta, inexplicable
a mis sentidos.
Una apariencia que no engaña, un espejismo
distraído.
Que cuanto más te miro más te quiero
y no me importa;
se muera el mundo entero y no nos quede
ni una sombra.
Porque desde que existes
no he vuelto a tropezar.
Si desde que te tengo
no tengo que temer,
porque desde que existes
no hay cartas que esconder,
ni luces que apagar,
no hay nada.
No hay nadie como tú.
Porque desde que existes
no he vuelto a tropezar.
Si desde que te tengo
no quiero nada más,
porque desde que existes
no hay cartas que esconder,
no hay tiempo que perder,
ni días que olvidar.
No hay nadie,
no hay nadie,
no hay nadie,
no hay nadie como tú.
"No hay nadie como tú", de Serena
lunes, 21 de noviembre de 2005
Moto Vs. Coche
Ten paciencia, corazón, que es mejor, a lo que veo, deseo sin posesión, que posesión sin deseo (Ramón de Campoamor)
El viernes (de la semana pasada no, de la anterior) me apunté a la autoescuela, para sacarme el carnet A. La verdad es que el mundo de las motos es bastantes desconocido para mí, hasta que mi cuñado se compró una, y poco a poco ha ido creciendo mi vocabulario "motero". Mi deseo de conducir una moto, me llegó por primera vez, y de forma repentina en un atasco. Pero la idea la he meditado bien, no es un capricho.
En dicho atasco, el viernes por la mañana (en el puente de los Santos), tardé dos horas y media en llegar a mi destino..., tardando más, que si me voy un día a Valladolid. Los días normales de caravana tardo hora y cuarto, hora y media, y si no hubiera tráfico, o lo hubiera fluído, sólo tardaría 30 minutos. A parte de esa ventaja, las motos me empiezan a gustar, y bastante.
Prisa no tengo, se me está dando bien, y sé que antes pensaba en ella por necesidad, ahora, porque empiezo a desearla, tanto que, un poco más, y mi estómago sentiría esas mariposillas en el estómago como cuando Cupido te clava una flecha, bueno, si te la clava, no son mariposillas, es que tienes que ir al hospital más cercano a que te cierren la herida y lo que estás sintiendo es el shock.
Pues bien, he analizado minuciosamente la situación de las motos, (con relación a los coches) y siendo bastante crítico con ellas, he descubierto ciertas ventajas, en las que, quizás, nadie haya reparado. Son las siguientes:
1) Tienen aire acondicionado constante en invierno y es gratis la instalación.
2) Lleva una sauna de viaje en verano las 24 horas ininterrumpidas.
3) Jamás te podrías lesionar las manos subiendo y bajando la ventanilla, (o los dedos apretando el botoncito de elevar o bajar las ventanillas).
4) Las ventosidades no las va a degustar tu compañero...
5) Posee tecnología envolvente cuando llueve..., ¡parece tan real la lluvia que sientes que te estás mojando!
6) Aprendes más que si vieras documentales del National Geographic, pues vas conociendo la anatomía interna de los insectos cuando "estallan" contra la visera.
Si pudiera, subiría mi futura moto a mi futura casa y dormiría junto a ella...
El viernes (de la semana pasada no, de la anterior) me apunté a la autoescuela, para sacarme el carnet A. La verdad es que el mundo de las motos es bastantes desconocido para mí, hasta que mi cuñado se compró una, y poco a poco ha ido creciendo mi vocabulario "motero". Mi deseo de conducir una moto, me llegó por primera vez, y de forma repentina en un atasco. Pero la idea la he meditado bien, no es un capricho.
En dicho atasco, el viernes por la mañana (en el puente de los Santos), tardé dos horas y media en llegar a mi destino..., tardando más, que si me voy un día a Valladolid. Los días normales de caravana tardo hora y cuarto, hora y media, y si no hubiera tráfico, o lo hubiera fluído, sólo tardaría 30 minutos. A parte de esa ventaja, las motos me empiezan a gustar, y bastante.
Prisa no tengo, se me está dando bien, y sé que antes pensaba en ella por necesidad, ahora, porque empiezo a desearla, tanto que, un poco más, y mi estómago sentiría esas mariposillas en el estómago como cuando Cupido te clava una flecha, bueno, si te la clava, no son mariposillas, es que tienes que ir al hospital más cercano a que te cierren la herida y lo que estás sintiendo es el shock.
Pues bien, he analizado minuciosamente la situación de las motos, (con relación a los coches) y siendo bastante crítico con ellas, he descubierto ciertas ventajas, en las que, quizás, nadie haya reparado. Son las siguientes:
1) Tienen aire acondicionado constante en invierno y es gratis la instalación.
2) Lleva una sauna de viaje en verano las 24 horas ininterrumpidas.
3) Jamás te podrías lesionar las manos subiendo y bajando la ventanilla, (o los dedos apretando el botoncito de elevar o bajar las ventanillas).
4) Las ventosidades no las va a degustar tu compañero...
5) Posee tecnología envolvente cuando llueve..., ¡parece tan real la lluvia que sientes que te estás mojando!
6) Aprendes más que si vieras documentales del National Geographic, pues vas conociendo la anatomía interna de los insectos cuando "estallan" contra la visera.
Si pudiera, subiría mi futura moto a mi futura casa y dormiría junto a ella...
jueves, 10 de noviembre de 2005
Yo sólo quiero
¬
Yo solo quiero mirarte a los ojos, que tu alegría lleve el timón,
quitarle a tu mirada ese horizonte de escombros, prescindir de una vida sin tu olor.
Yo solo quiero verte subida cada mañana a un unicornio azul en mi colchón
y que no se disocien nunca tu cuerpo y mi cama y ser el portavoz de nuestra revolución.
Yo solo quiero el tic-tac de tu pecho para dar percusión a esta canción,
que la saliva sea el punto de encuentro y que el jurado de tu sangre falle a mi favor.
Yo solo quiero la banda sonora de tu alma para que escuchen en cada rincón,
que mis caricias no se tiren más por la ventana al ver que tu espalda no apareció.
Y que el corazón pueda cumplir su oficio y ser tan imprudente como exija el amor,
que lo único que quiero a estas horas es poner besos en cada paralelo y meridiano de tu cuerpo,
así que déjame creer que aun me quedan mil maneras de amarte coordinando mi oleaje y tus caderas.
Que lo único que quiero a estas horas es que tus besos emigren todos a los afluentes de mi cuerpo,
así que déjame creer que aun nos quedan primaveras y metamos este otoño en una caja de madera.
Yo solo quiero darte carnavales, que tu disfraz sea tu ropa interior
y ofrecerte un catálogo de besos en lugares donde tan solo alcanza el corazón.
Yo solo quiero empezar contigo un curso intensivo de quitarnos la ropa y el dolor
y que cada noche nos expliquemos los motivos de no exigir ninguna explicación.
Yo solo quiero un sobresaliente en las asignaturas de tu piel
y darle un listado de razones a la gente que expongan que quererse es un deber.
Yo solo quiero hacerle una bufanda a tu alma perderme entre tu falda y tu jersey,
irte a buscar cuando salgas de clase y mañana tomar tu pulso sin tocar tu piel.
"Yo sólo quiero", de Marwan (Del disco "Los hijos de las piedras")
Yo solo quiero mirarte a los ojos, que tu alegría lleve el timón,
quitarle a tu mirada ese horizonte de escombros, prescindir de una vida sin tu olor.
Yo solo quiero verte subida cada mañana a un unicornio azul en mi colchón
y que no se disocien nunca tu cuerpo y mi cama y ser el portavoz de nuestra revolución.
Yo solo quiero el tic-tac de tu pecho para dar percusión a esta canción,
que la saliva sea el punto de encuentro y que el jurado de tu sangre falle a mi favor.
Yo solo quiero la banda sonora de tu alma para que escuchen en cada rincón,
que mis caricias no se tiren más por la ventana al ver que tu espalda no apareció.
Y que el corazón pueda cumplir su oficio y ser tan imprudente como exija el amor,
que lo único que quiero a estas horas es poner besos en cada paralelo y meridiano de tu cuerpo,
así que déjame creer que aun me quedan mil maneras de amarte coordinando mi oleaje y tus caderas.
Que lo único que quiero a estas horas es que tus besos emigren todos a los afluentes de mi cuerpo,
así que déjame creer que aun nos quedan primaveras y metamos este otoño en una caja de madera.
Yo solo quiero darte carnavales, que tu disfraz sea tu ropa interior
y ofrecerte un catálogo de besos en lugares donde tan solo alcanza el corazón.
Yo solo quiero empezar contigo un curso intensivo de quitarnos la ropa y el dolor
y que cada noche nos expliquemos los motivos de no exigir ninguna explicación.
Yo solo quiero un sobresaliente en las asignaturas de tu piel
y darle un listado de razones a la gente que expongan que quererse es un deber.
Yo solo quiero hacerle una bufanda a tu alma perderme entre tu falda y tu jersey,
irte a buscar cuando salgas de clase y mañana tomar tu pulso sin tocar tu piel.
"Yo sólo quiero", de Marwan (Del disco "Los hijos de las piedras")
miércoles, 9 de noviembre de 2005
¡¡¡Aaaaayy!!!
No se ha llegado al colmo del dolor cuando se tiene aún fuerza para quejarse (Caballero de Bruix)
!!!Aaaaaaayyyy!!! ¡¡¡Aaaaayyyy!!! Estas han sido mis primeras palabras al levantarme, ¡aaay!, todavía estoy un poco resentido ¡aaayy!, es que ¡aaayy!, se me ha subido el gemelo ¡aay, aaay, aaay!
Sin embargo..., me ha surgido una idea que voy a tener que patentar... (A partir de ahora, hay que poner la voz, como si se tratase de un presentador del teleshopping, no digo teletienda, que sería hacer publicidad... ¡ups!) "¿Harto ya de que el despertador se duerma en los laureles?" "¿Harto de que llegue tarde al trabajo o a la universidad porque su pereza le ha ganado el pulso?" "Pues ahora, ya no tiene por qué preocuparse con DON-SUBIDÓN, un jarabe que, tomado después de cenar, hará que usted no se tenga que preocupar por lo que pueda suceder mañana, ya que le despertará tres horas antes de que suene el despertador, su propio gemelo al intentar escalar por su pierna, y ganas de volver a dormir, lo que se dice ganas, no va a volver a tener" (ni tampoco ganas de andar, ni de ir al trabajo, ni a la universidad, ni ganas de existir).
En fin, qué despertares más malos se dan en estos casos, cuando, por no gritar, te aferras a lo que tienes al lado (la almohada, la cortina, el peluche, la papelera de la habitación, la lámpara, la araña que siempre está en el rincón...), y el problema viene cuando no sabes si estirar la pierna, si encogerla..., porque hagas lo que hagas, ¡te va a doler un huevo! Bueno, mejor dicho..., ¡te va a doler un gemelo! Además es una situación en la que uno piensa (y es verídico) "por qué a mí, voy a morir, mierdaaaaa, aaay, aayy, "todo lo que he hecho por ti, fue una locura perderte...," aaay, aayy, Señor, si haces que se me pase esta tortura, ordenaré mi habitación..., pero cuando se pasa, sonríes maliciosamente porque tenías los dedos cruzados. De hecho, hay quien abre la ventana de su habitación porque piensa seriamente en tirarse como no se le pase el dolor.
!!!Aaaaaaayyyy!!! ¡¡¡Aaaaayyyy!!! Estas han sido mis primeras palabras al levantarme, ¡aaay!, todavía estoy un poco resentido ¡aaayy!, es que ¡aaayy!, se me ha subido el gemelo ¡aay, aaay, aaay!
Sin embargo..., me ha surgido una idea que voy a tener que patentar... (A partir de ahora, hay que poner la voz, como si se tratase de un presentador del teleshopping, no digo teletienda, que sería hacer publicidad... ¡ups!) "¿Harto ya de que el despertador se duerma en los laureles?" "¿Harto de que llegue tarde al trabajo o a la universidad porque su pereza le ha ganado el pulso?" "Pues ahora, ya no tiene por qué preocuparse con DON-SUBIDÓN, un jarabe que, tomado después de cenar, hará que usted no se tenga que preocupar por lo que pueda suceder mañana, ya que le despertará tres horas antes de que suene el despertador, su propio gemelo al intentar escalar por su pierna, y ganas de volver a dormir, lo que se dice ganas, no va a volver a tener" (ni tampoco ganas de andar, ni de ir al trabajo, ni a la universidad, ni ganas de existir).
En fin, qué despertares más malos se dan en estos casos, cuando, por no gritar, te aferras a lo que tienes al lado (la almohada, la cortina, el peluche, la papelera de la habitación, la lámpara, la araña que siempre está en el rincón...), y el problema viene cuando no sabes si estirar la pierna, si encogerla..., porque hagas lo que hagas, ¡te va a doler un huevo! Bueno, mejor dicho..., ¡te va a doler un gemelo! Además es una situación en la que uno piensa (y es verídico) "por qué a mí, voy a morir, mierdaaaaa, aaay, aayy, "todo lo que he hecho por ti, fue una locura perderte...," aaay, aayy, Señor, si haces que se me pase esta tortura, ordenaré mi habitación..., pero cuando se pasa, sonríes maliciosamente porque tenías los dedos cruzados. De hecho, hay quien abre la ventana de su habitación porque piensa seriamente en tirarse como no se le pase el dolor.
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