miércoles, 9 de noviembre de 2005

¡¡¡Aaaaayy!!!

No se ha llegado al colmo del dolor cuando se tiene aún fuerza para quejarse (Caballero de Bruix)

!!!Aaaaaaayyyy!!! ¡¡¡Aaaaayyyy!!! Estas han sido mis primeras palabras al levantarme, ¡aaay!, todavía estoy un poco resentido ¡aaayy!, es que ¡aaayy!, se me ha subido el gemelo ¡aay, aaay, aaay!

Sin embargo..., me ha surgido una idea que voy a tener que patentar... (A partir de ahora, hay que poner la voz, como si se tratase de un presentador del teleshopping, no digo teletienda, que sería hacer publicidad... ¡ups!) "¿Harto ya de que el despertador se duerma en los laureles?" "¿Harto de que llegue tarde al trabajo o a la universidad porque su pereza le ha ganado el pulso?" "Pues ahora, ya no tiene por qué preocuparse con DON-SUBIDÓN, un jarabe que, tomado después de cenar, hará que usted no se tenga que preocupar por lo que pueda suceder mañana, ya que le despertará tres horas antes de que suene el despertador, su propio gemelo al intentar escalar por su pierna, y ganas de volver a dormir, lo que se dice ganas, no va a volver a tener" (ni tampoco ganas de andar, ni de ir al trabajo, ni a la universidad, ni ganas de existir).

En fin, qué despertares más malos se dan en estos casos, cuando, por no gritar, te aferras a lo que tienes al lado (la almohada, la cortina, el peluche, la papelera de la habitación, la lámpara, la araña que siempre está en el rincón...), y el problema viene cuando no sabes si estirar la pierna, si encogerla..., porque hagas lo que hagas, ¡te va a doler un huevo! Bueno, mejor dicho..., ¡te va a doler un gemelo! Además es una situación en la que uno piensa (y es verídico) "por qué a mí, voy a morir, mierdaaaaa, aaay, aayy, "todo lo que he hecho por ti, fue una locura perderte...," aaay, aayy, Señor, si haces que se me pase esta tortura, ordenaré mi habitación..., pero cuando se pasa, sonríes maliciosamente porque tenías los dedos cruzados. De hecho, hay quien abre la ventana de su habitación porque piensa seriamente en tirarse como no se le pase el dolor.

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